En la 131° Exposición Rural de Palermo, especialistas del INTA explicaron la importancia de extremar las buenas prácticas de manejo para evitar pérdidas en poscosecha.
Las intensas lluvias registradas en la campaña 2016-2017 podrían dificultar el almacenamiento seguro de los granos. Para evitar su deterioro, debido al exceso de humedad en el momento de la cosecha, especialistas del INTA brindaron recomendaciones acerca de las prácticas a tener en cuenta en el uso de silobolsas para reducir el daño, evitar pérdidas y asegurar la calidad e inocuidad.
Mauricio Santa Juliana, técnico del grupo de poscosecha de Granos del INTA Manfredi -Córdoba-, comentó que "el riesgo de embolsado de grano con una humedad superior al 20 % es muy alto e incrementa significativamente las pérdidas". Explicó que "si el almacenamiento se realiza con un valor inferior al 13 % y asegura la hermeticidad del silobolsa el tiempo de guardado puede extenderse hasta 18 meses".
Señaló que, "para el caso de las bolsas, la humedad de almacenamiento segura es la de recibo del grano y esta situación debe considerarse estrictamente temporaria". En los casos de una humedad superior a la óptima, el tiempo de guardado depende no sólo de ese porcentaje, sino también de la temperatura y la hermeticidad.
Explicó que la superficie sobre la que se ubican las bolsas influye también en el resultado. "Es recomendable ubicarlas en lotes altos, libres de agua y limpios de rastrojos, preferiblemente con cierta pendiente para evitar el probable anegamiento, extremar los cuidados en el cierre de la bolsa y, en el caso de rotura, repararla", dijo.
Para Santa Juliana, es importante el monitoreo de dióxido de carbono para detectar tempranamente la actividad biológica. "Es como la temperatura en una persona: si sube es indicador de que hay un problema", precisó.
"Existen también factores que facilitan la entrada o el desarrollo de hongos y generan focos de contaminación, como el daño que producen algunos insectos en los granos o la presencia de granos quebrados", resaltó.
Estudios realizados en la FAUBA mostraron que esta oleaginosa, sembrada en alta densidad, puede percibir cambios en el ambiente lumínico del cultivo, reorganizarse espacialmente a lo largo del surco de siembra y producir hasta un 47% más de aceite por hectárea. Se evalúa la necesidad de mejoramientos genéticos.
Por Pablo Roset
Investigadores de la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA), junto con un científico argentino (egresado de la FAUBA) de la Universidad de Adelaida, Australia, descubrieron que plantas de girasol sembradas a una densidad 2 ó 3 veces más alta que la de un cultivo comercial pueden detectar a sus vecinas inmediatas a través de cambios en la calidad de la luz que reciben. La respuesta es sorprendente: los tallos de cada planta se inclinan alternadamente hacia uno y otro lado del surco, donde hay más luz solar. Este mecanismo no sólo les permite reducir el sombreo mutuo: el rendimiento en aceite por unidad de superficie aumenta hasta un 47%, comparado con girasoles forzados a crecer erectos a la misma densidad.
"En la Argentina se siembra comercialmente girasol a razón de 5 plantas/m2, y en esas condiciones el proceso no ocurre porque no hay interferencia entre plantas jóvenes vecinas. Pero en nuestro experimento, con 10 ó 14 plantas por m2, verificamos por primera vez este patrón tan particular en el que las plantas, como si fueran los dientes de un serrucho mirando al cielo, se van inclinando de manera alternada hacia ambos lados del surco. Esto les permite interceptar mejor la luz del sol y, en conjunto, aumentar el rendimiento de aceite", señaló Mónica López Pereira primera autora del trabajo publicado en la prestigiosa revista PNAS.
Rendimientos
En cuanto a los rendimientos medidos, López Pereira aclaró que al autoorganizarse de esta forma, los girasoles sembrados a densidades elevadas en los experimentos rindieron entre un 19 y un 47% más de aceite por metro cuadrado que aquellos girasoles a los que se manipuló para que crecieran verticalmente.
"Los híbridos que usamos respondieron distinto al aumento de la densidad de siembra, y este es otro resultado clave de nuestro trabajo. El hecho de que la mayor o menor inclinación dependa de los diferentes genotipos abre grandes posibilidades para los semilleros, ya que podrán seleccionar aquellos materiales que se comporten mejor en densidades de siembra más altas", sostuvo López Pereira, quien también es docente de la cátedra de Cultivos Industriales de la Fauba.
Se organizan solas
Por su parte, Antonio Hall, profesor emérito de la UBA y coautor del trabajo, explicó: "El patrón que encontramos es resultado de un proceso de autoorganización de las plantas. Si bien este tipo de procesos poblacionales ya se conocía a nivel de comunidades de varias especies, nuestro trabajo comprueba por primera vez un caso de autoorganización en vegetales de un solo genotipo -un híbrido- sin que medien cambios en su demografía; es decir, sin nacimientos ni muertes de individuos, hechos esenciales en comunidades vegetales autoorganizadas".
¿Cómo y cuándo comienza el fenómeno? Hall, quien también es investigador emérito del Conicet, añadió que la autoorganización arranca temprano en el cultivo, producto de un cambio en su ambiente lumínico.
"Como en un efecto dominó, una primera planta -a la que llamamos pionera- detecta que otra, una vecina inmediata, la está sombreando. Esto hace que la pionera se incline hacia el espacio entre surcos, modificando así el ambiente lumínico a su alrededor. Luego, y como consecuencia de ese cambio, las dos vecinas de la pionera se inclinan, pero hacia el costado opuesto. Este es el principio de una onda de inclinaciones sucesivas que se prolonga hasta poco antes de que el cultivo florezca".
La posición del ápice de las plantas a lo largo de un surco va cambiando con el tiempo. El ápice marcado con el círculo verde claro sombrea a sus dos vecinas (marcadas con los círculos rojo y azul). Estas dos se inclinan en dirección opuesta al sombreo. Luego, la vecina de la azul (señalada con un círculo blanco) se inclina en dirección opuesta a la anterior. Así comienza la ola de inclinaciones. La línea punteada indica el surco de siembra. En la parte superior derecha figura fecha y hora de cada foto. Foto: gentileza de los investigadores.
Planta pionera
López Pereira aclaró que mientras el híbrido sea sensible a las altas densidades, siempre aparece una planta pionera. "Al haber más densidad, las pioneras aparecen más temprano y el proceso se intensifica. En las condiciones normales de cultivo en la Argentina, esta auto-organización no aparece porque dentro del surco los girasoles no se sombrean hasta que las plantas son relativamente grandes. En otros países, como España, se siembra a 8 ó 10 plantas/m2, pero como allí las plantas son más pequeñas, este efecto no sería tan marcado".
En relación a las posibilidades de mejorar genéticamente al girasol sobre la base de estos resultados, Hall destacó que, antes que nada, se deberían resolver dos problemas vinculados al aumento de la densidad de siembra: incrementar la resistencia al vuelco y la tolerancia a las enfermedades.
"Una vez resueltos esos dos puntos, con sólo subir un 20% la densidad de siembra, es decir, 7 plantas/m2, se podría obtener un rendimiento en aceite superior a la tendencia anual de ganancia genética en girasol en nuestro país".
Es, sobre todo, en los principales núcleos girasoleros del país
La campaña de girasol se viene desarrollando en óptimas condiciones en las diferentes zonas que se siembra el cultivo y en varias de ellas se esperan rindes más altos que los promedios históricos. Así lo describieron productores y asesores consultados por Clarín Rural.
En primer lugar, Aldo Riesco, asesor privado del oeste de Buenos Aires y este de La Pampa, recorrió esta semana los lotes que trabaja y asegura que en esas dos zonas los girasoles rendirán arriba de los 3.000 kilos por hectárea, cifra que supera la media de la región.
“Es un año atípico con respecto a las lluvias. Dentro del ciclo del cultivo cayeron más de 300 milímetros mientras que con 250 milímetros alcanza para que el girasol se desarrolle correctamente”. Y puntualizó que la clave fue diciembre porque cayeron 130 milímetros. “Generalmente es seco y hace mucho calor”, precisó.
Como consecuencia de las copiosas precipitaciones, el asesor afirmó que observó durante la recorrida muchas grietas longitudinales en los tallos de la planta. “Consultando con los especialistas del INTA me explicaron que esto se debe al crecimiento exuberante del girasol debido a tanta humedad. Se agrietan los tallos y se produce una puerta de entrada para los hongos saprófitos que no afectan el rinde”, describió.
Además, agregó que otra “extraña situación” en el girasol es que hasta el momento no se hizo ninguna aplicación contra la isoca medidora o gata peluda, las dos plagas problema, porque no se llegaron a los umbrales de daño.
Más al centro-oeste de La Pampa, el productor Rodolfo Fava, también vaticinó que en los lotes que sembró, los rendimientos serán mejores que la media de aquella zona.
“Las lluvias estuvieron muy por encima del promedio. Durante 2015 alcanzaron 900 milímetros (el promedio es de 700 milímetros) y este año ya cayeron entre 250 y 300 milímetros, también arriba de la histórico”, describió.
Así, en esos lotes que tienen tosca, proyecta que se podrían obtener 2.200 kilos por hectárea. “El promedio histórico son 1.800 kilos por hectárea”, aclaró
Según relató el productor, ahora hay un pequeño ataque de gata peluda e isoca medidora que los obliga a hacer una aplicación de insecticidas, contrariamente a lo que sucede en el este de la misma provincia. “La idea hubiese sido sembrar más girasol pero el riesgo a la paloma hizo que redujéramos la superficie”, dijo Fava, pero sostuvo que si los ataques de aves no son graves, en la campaña próxima aumentarán las hectáreas, sobre todo por la rentabilidad que deja el cultivo.
Por el lado del sur bonaerense, Jimena Berriolo, técnica de la Chacra Experimental INTA Barrow, estimó que los rendimientos de girasol serán de buenos a muy buenos. “Estarán arriba de 2.000 kilos por hectárea, superando el promedio de la zona”, informó.
La clave, según Berriolo, para alcanzar estos rendimientos, fue la cantidad de lluvias que se registraron durante el desarrollo del cultivo y el uso de tecnología por parte del productor. “Las lluvias han sido óptimas. Desde octubre a enero llovieron más de 300 milímetros, muy cerca del promedio”, detalló.
La técnica aclaró que en noviembre y diciembre llovieron menos en comparación al promedio histórico, pero en octubre y enero llovió más de lo normal.
“Durante el primer mes del año las precipitaciones fueron más de 100 milímetros, y además, se desarrollaron de manera continúa justo cuando el girasol transitaba el periodo de llenado de granos“.
En el sudeste bonaerense, Gustavo Almassio, productor y asesor, describió que en aquella región hay dos zonas diferenciadas: una es en la franja costera (suelos sin tosca) y la otra, más alejada del mar (suelos con tosca).
En la primera el cultivo se viene desarrollando adecuadamente a pesar de la falta de agua. “Son suelos profundos que favorecen a un mejor rendimiento. Allí, por lo que observé, se esperan entre 2.500 a 3.500 kilos por hectárea, un rinde normal”.
Además, señaló que no hubo enfermedades y presencia de plagas. En cambio, la otra parte del sudeste, relató que “el verano ha sido bastante seco. La cosecha será normal y se obtendrían alrededor de 2.200 kilos por hectárea. Aquí fue más una Niña que un Niño”.
Por último, la Bolsa de Cereales porteña dijo que finalizó la cosecha en el NEA y el rinde medio fue de 1.950 kilos por hectárea, levemente arriba del rinde del ciclo previo.
La humanidad a lo largo de la historia se ha enfrentado a problemas de abastecimiento de alimentos y su conservación. Sequías, inundaciones, plagas, regiones inhóspitas, lejanías a los centros de producción y comercialización, han impulsado las migraciones a zonas más propicias para la agricultura y ganadería, construcción de graneros para acopio, logística para el trazamiento de caminos y rutas, acueductos para riego, búsqueda de productos naturales para combatir hongos y enfermedades de la fruta, entre otras soluciones.
Así con el paso del tiempo, los avances científicos en conjunción con la arquitectura y el medio ambiente, abrieron caminos frente a la imperiosa necesidad de solucionar problemas con respecto a la disminución de la temperatura global que año a año aumenta considerablemente agravando problemas que por su magnitud escapan al poder del hombre. Me refiero a los fenómenos tan temidos como las inundaciones devastadoras, el derretimiento de los hielos continentales, los tornados cada vez más poderosos, la aparición de plagas más resistentes.
La disminución de tierras agrícolas se hace más evidente dada la expansión de asentamientos urbanos debido al aumento de personas en el mundo, pero también a la necesidad de conservar y aumentar los sumideros de carbono que se localizan en los bosques, los cuales ya es sabido y comprobado por científicos, que en el pasado su drástica disminución por falta de planificación, ha causado una liberación exponencial de dióxido de carbono sumado al de la combustión de todos los derivados del petróleo. En consecuencia la temperatura global ha ido en aumento agravando los fenómenos naturales que nos aquejan en la actualidad, por lo que se puede decir que el hombre por sus acciones es parte responsable de nuevos problemas.
Siempre que se hable de cambios en favor de todo lo que está bien, lo que lleva a equilibrarnos con la naturaleza, nos predispone a encontrar la mejor solución razonable y nos orienta a planificar antes de hacer. Por ejemplo, no se puede exterminar una determinada especie, sea de flora o de fauna porque se la considere indeseable para otro cultivo. Esto ocasiona el aumento de otra plaga que estaba controlada, y por ende trae más problemas de los que ya había. Entre estos problemas se habla de grandes pérdidas económicas, problemas sociales, pérdida de la salud humana por la aparición en cadena de enfermedades, entre otros dolores de cabeza.
Y es que estos dolores de cabeza, vienen por falta de prudencia cuando falta una visión de futuro, cuando falta el desarrollo intelectual principalmente en aquellos que tienen el poder de dictar leyes, disposiciones y otros instrumentos que fallan legalmente y también moralmente porque quizás no quieran progresar simplemente por ignorancia o por ambiciones e intereses propios sin importar todo lo demás.
La ignorancia, el desconocimiento, es un mal de consecuencias catastróficas. Es importante el desarrollo científico pero también el conocimiento de fondo en la sociedad. Estamos ante un momento que demanda soluciones bien pensadas, sin apurarse, planificando el futuro y previendo cambios graduales.
Los cambios graduales y no abruptos, en todas las decisiones tanto pequeñas como de magnitud, ofrecen tiempo a reordenar las situaciones difíciles, detectar problemas y corregirlos y redirigir nuevas actividades minimizando las pérdidas, tanto económicas, sociales y ambientales. La importancia de comprender, de separar al todo en sus partes y luego ver el conjunto para tomar la mejor decisión en determinado momento encamina a un futuro mejor.
En la actualidad, se conoce bien que consumimos alimentos con residualidad de productos fitosanitarios por debajo del límite permitido. Muchos piensan que sin los herbicidas o insecticidas, la producción de alimentos sería escasa o nula, puesto que las malezas compiten con los cultivos del hombre, y los insectos y enfermedades fúngicas arrasan con las plantaciones. Es que esto es una realidad puesto que la labor cultural de desmalezado quedó casi obsoleta porque la mano de obra encareció y fue suplantada por la maquinaria agrícola, y la utilización de herbicidas e insecticidas aumentaron la producción de alimentos asegurando la supervivencia del hombre.
Pero a la vez que vivimos más años, y tenemos alimentos, que no siempre son distribuidos de forma equitativa y hay lugares en el mundo en donde existe la desnutrición de poblaciones, es indiscutido el aumento de enfermedades como el cáncer y desequilibrios orgánicos por la contaminación que hay a nivel mundial de todo proceso químico industrial.
Agricultura en ambientes controlados
Una práctica sustentable y sana es el uso de un control mecánico para la producción de alimentos. El control Mecánico abarca las técnicas más simples de la lucha en contra de las plagas, consisten en la eliminación directa de insectos y órganos infectados de las plantas, así como evitar que estos alcancen el cultivo colocando barreras y trampas.
A través del control mecánico se persigue la disminución de daños producida por una plaga evitando que se instale sobre el cultivo o producto vegetal o bien destruyendo directamente sobre los vegetales a los organismos causantes de la posible infestación.
Es obvio que en grandes extensiones de tierra —hablo de cientos o miles de hectáreas de suelos cultivados—, no se puede aplicar un control mecánico que impida el paso de insectos o proteja los cultivos de granizos y tormentas. Sin embargo, cabe esperar medidas acertadas a partir del avance de la tecnología agropecuaria y los saberes derivados de la investigación y experimentación científica en un futuro cercano.
La inversión para lograr una producción de alimentos que abastezca a nivel local, regional y nacional con la formación de rutas y caminos, con infraestructura de última tecnología amigable con el medio ambiente, ya se hizo realidad. En cualquier lugar del mundo se puede producir alimentos. En los próximos años, seguramente la tecnología seguirá creando nuevas soluciones frente a los cambios medioambientales y sociales, políticos y económicos.
Es importante que gradualmente se cambien las fuentes de energías contaminantes como el petróleo, que tanto carbono liberó al aire y hoy sufrimos temperaturas muy altas. Es importante mantener bosques que actúen como barreras contra los mosquitos transmisores de enfermedades, puesto que un bosque estos quedan atrapados en telas de arañas, cazados por anfibios o pájaros.
Es importante aprovechar fuentes de energía naturales como el sol, viento, el agua para la producción de nuevas energías no contaminantes de suelo, agua y aire. En la provincia de San Luis ya se inauguró el primer barrio bioclimático de la Argentina. En este proyecto pionero las casas generan energía con paneles solares y tienen sistemas de ahorro de agua; si bien el costo inicial de construcción es más elevado, el costo se amortiza y se compensa con el ahorro en consumos.
Es importante tomar conciencia que cada uno incluso puede producir sus propios alimentos y tener la experiencia de saber lo difícil a veces que es mantenerlos y que de nada sirve el dinero si la seguridad del planeta está en riesgo. No sólo son los alimentos, es también el bienestar general, la temperatura global, alimentos cada vez más saludables, la prevención de inundaciones, el control de insectos transmisores de enfermedades, la conservación de la biodiversidad ya que esta se controla biológicamente a sí misma, y con esto se pueden encontrar las mejores soluciones ante la aparición de nuevos problemas.
Granjas verticales: ¿la agricultura del futuro?
Las granjas flotantes inteligentes (SFF) están diseñados como sistemas inteligentes y totalmente automatizados que combinan la energía solar, la hidroponía y la acuicultura. Según los arquitectos, el proyecto SFF comercialmente viable fue concebido con materiales testeados. Cada módulo se estima para producir 8.152 toneladas de hortalizas al año y 1.703 toneladas de pescado al año. Un ejemplo de tecnología avanzada lo encontramos con estas propuestas inteligentes de granjas verticales que usan los sistemas hidropónicos y el control ambiental por energía bioclimática:
Arquitectura Thinking Forward propone granjas de alimentos para la población de Oriente Medio
La Firma Design Thinking Forward Architecture ha elaborado planes con las granjas flotantes para combatir los crecientes problemas globales de la escasez de alimentos, la falta de tierra, y una población en rápido crecimiento
El reto aquí es crear un ambiente para el cultivo de alimentos donde la tierra no está disponible para hacerlo.
Los arquitectos dicen que el proyecto está dirigido a las regiones donde los suministros de alimentos son inciertas y la población está creciendo - como el Medio Oriente.
Una filial de JAPA, Barcelona-basa Forward Thinking Architecture explica que las granjas también responderían a las necesidades alimentarias de las ciudades cercanas.
El concepto consiste en estructuras sobre el agua equipados con bastidores llenos de lechuga, brócoli, col, espinaca y otros cultivos en rotación que se pueden cultivar durante todo el año.
El arquitecto y el gerente general, Javier Ponce, dijo: "El proyecto de granjas flotantes se inspiró en las explotaciones pesqueras de Singapur, pero también se puede aplicar en otras zonas de tierras áridas y la falta de espacio."
Un diseño de bucle ayudaría a maximizar la cantidad de luz solar disponible y crea una estética elegante para las granjas que están diseñados para establecerce sobre frentes de agua urbanos, donde la gente a menudo se congregan durante sus horas de ocio.
El proyecto también incluye la oferta de productos a través de un ordenador en cada granja flotante para reflejar las demandas de la población de la zona urbana cercana como barrios, que pueden solicitar lo que necesiten por este sistema. Gracias al uso de los sistemas hidropónicos, estas granjas flotantes también ayudan a conservar el agua - como la mayoría de los sistemas de cultivo verticales hacen - a pesar de estar fuera de sí aumenta la probabilidad de evaporación.
Arquitectos españoles prevén instalación hidropónica en el desierto árabe
Las ventajas de la hidroponía
La hidroponía, es una novedosa técnica de cultivo que permite sembrar sin tierra y ahorrar considerablemente los volúmenes de agua, que es ahora un sistema que comienza ganar popularidad. Por ejemplo, en México, en el estado de Chihuahua, está teniendo una gran aceptación entre los agricultores y ganaderos.
La hidroponía o agricultura hidropónica es un método utilizado para cultivar plantas usando disoluciones minerales en vez de suelo agrícola. La palabra hidroponía proviene del griego hýdro = «agua», y ponos = «labor», «trabajo». Significa «trabajo en agua»
Las raíces reciben una solución nutritiva equilibrada disuelta en agua con todos los elementos químicos esenciales para el desarrollo de las plantas, que pueden crecer en una solución mineral únicamente, o bien en un medio inerte, como arena lavada, grava o perlita, entre muchas otras.
Hoy en día, esta actividad está alcanzando un gran auge en los países donde las condiciones para la agricultura resultan adversas. Combinando la hidroponía con un buen manejo del invernadero se llegan a obtener rendimientos muy superiores a los que se obtienen en cultivos a cielo abierto.
Es una forma sencilla, limpia y de bajo costo para producir vegetales de rápido crecimiento y generalmente ricos en elementos nutritivos. Con esta técnica de agricultura a pequeña escala se utilizan los recursos que las personas tienen a mano, como materiales de desecho, espacios sin utilizar y tiempo libre.
La hidroponía o cultivo sin suelo ha conseguido estándares comerciales, y que algunos alimentos, plantas ornamentales y jóvenes plantas de tabaco se cultivan de esta manera por diversas razones que tienen que ver con la falta de suelos adecuados; por suelos contaminados por microorganismos que producen enfermedades a las plantas o por usar aguas subterráneas que degradaron la calidad de esos suelos.
La clasificación de los cultivos hidropónicos ha evolucionado más recientemente hacia formas abiertas o cerradas, dependiendo de si vuelcan el efluente o reutilizan la solución nutritiva como forma de protección ambiental y una mayor economía en su utilización.
Las ventajas que representa el trabajo con este sistema agrícola, el cual ya ha sido llamado como la agricultura del futuro, apenas está desarrollándose como una práctica alternativa en algunos países de América Latina, México especialmente, pero en otros países como Holanda, Australia y Canadá esta ampliamente desarrollada hasta el punto que sus producciones alimentarias dependen de manera importante de los invernaderos hidropónicos.
La técnica hidropónica es la que actualmente se usa para cultivar flores y hortalizas en el espacio. Por primera vez florecieron flores en el espacio. Son unas zinnia cultivadas en la Estación Espacial Internacional (ISS), reveló en Twitter el astronauta estadounidense Scott Kelly. Antes habían cosechado lechugas.
El sistema de cultivo de ensalada y otros vegetales se inició en la ISS a mediados de 2014. Las plantas se cultivan con la técnica hidropónica, que es sin tierra y utiliza una solución de agua y nutrientes. Con este sistema las plantas requieren menos agua y nutrientes, a la vez que crecen tres veces más rápido que en tierra, según la NASA.
La hidroponía permite el cultivo en ciudades y en cualquier parte donde la agricultura sea imposible, dan mayor precocidad a los cultivos y esto se libran de parásitos, bacterias y hongos, por lo que no hace falta el uso de pesticidas.
Sin embargo, la característica primordial de esta técnica es el increíble ahorro de agua, debido a que este elemento se recicla constantemente, particularidad, encaja de maravilla en zonas áridas y desérticas como Chihuahua en México, en los países árabes o aquí mismo en provincias argentinas, como Mendoza, en las que la desertización está avanzando a pasos agigantados.
Como se puede ver, los sistemas hidropónicos abren nuevas y amplias posibilidades de cultivos que son capaces de producir toneladas de alimentos en desiertos y en espacios reducidos y bioclimáticamente controlados.
* Técnico Forestal y columnista exclusiva de Hora 25 Rural y Hora 25 Forestal
La oleaginosa ya cubrió casi el 93% de la estimación de superficie. Maíz más del 83%. El Girasol se proyecta en 2,3 mill./ton. El Trigo con el 87% de la superficie cosechada, alcanzaría los 10,1 mill./ton. En Cebada se lograrían 4,3 mill./ton.
A continuación, la reproducción textual del Panorama Agrícola Semanal emitido por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
Soja
Al presente informe la siembra de soja logró cubrir el 92,9 % de la superficie nacional estimada en 20.100.000 hectáreas para la campaña en curso. Durante los últimos quince días se registró un progreso de 11,1 puntos porcentuales y el avance actual permite calcular un leve retraso de -0,6 puntos en comparación a similar fecha del ciclo previo. En números absolutos se estima que la siembra cubrió un área superior a las 18,6 M. Hay la superficie aún remanente se concentra en su mayoría sobre las regiones NOA y NEA, en donde durante los últimos días se registraron abundantes precipitaciones que permitieron reponer humedad en los suelos.
Puntualmente en la región NOA, la incorporación de lotes mantiene demoras como consecuencia de la falta de humedad relevada durante las semanas previas. No obstante, la condición de déficit hídrico se habría revertido luego de registrar sucesivos frentes de tormenta que aportaron lluvias de variable intensidad (20 a 150 mm) en los días previos a esta publicación. Similares retrasos también fueron relevados en la región NEA, pese a ello durante los últimos siete días se registraron lluvias abundantes sobre extensas áreas de Chaco y Santiago del Estero (70 a 150 mm). Por otra parte, sobre el núcleo chaqueño se relevaron las primeras siembras de segunda sobre rastrojos de trigo y en menor medida sobre lotes de girasol recientemente cosechados.
Hacia el sur, la incorporación de cuadros se encuentra próxima a culminar en amplios sectores de Córdoba y Santa Fe. En regiones puntuales como el Centro-Norte de Santa Fe se registraron retrasos debido a excesos hídricos y falta de piso en sectores del margen este, mientras que sobre el noroeste se relevaban falta de humedad adecuada para garantizar una buena implantación del cultivo (Tostado y periferia). En paralelo, en varios sectores de las regiones Núcleo Norte, Núcleo Sur y Sur de Córdoba se relevan excesos hídricos que provocan falta de pisos en lotes y caminos rurales, como así también la perdida de cuadros ubicados en relieves bajos. La incorporación de la escasa superficie pendiente de siembra en estas regiones también podría verse demorada en las zonas más comprometidas.
En la región bonaerense, a medida que progresan las labores de cosecha fina (trigo y cebada) avanza la incorporación de lotes de segunda. Puntualmente en el Sudeste de Buenos Aires la siembra se encuentra apuntalada gracias a las lluvias relevadas durante el pasado fin de semana, pese a ello sobre todo el sur de la provincia la ventana de siembra se encuentra próxima a finalizar.
Maíz
Durante las últimas semanas continuó la incorporación de cuadros de maíz con destino grano comercial correspondiente a la campaña 2015/16 en todo el territorio nacional. Las labores de siembra se concentraron en el norte del área agrícola nacional. Las últimas precipitaciones registradas en las regiones del NOA y NEA permitieron recuperar las reservas hídricas de los perfiles. Este escenario se da en el comienzo de la ventana de siembra del cereal en estas regiones, por lo cual, se continúa relevando una posible mejora en la intención de siembra de lotes tardíos y de segunda ocupación. Frente a este panorama mantenemos nuestra proyección de siembra en 2.850.000 hectáreas para la campaña 2015/16, un -16 % en comparación al ciclo previo (Campaña 2014/15: 3,4 MHa). Sobre esta estimación de superficie el avance de siembra cubrió a la fecha el 83,3 % del área, en números absolutos unas 2,4 MHa.
Hacia la región Centro-Este de Entre Ríos más de la mitad de los cuadros tempranos se encuentra llenando grano en buenas condiciones, llegando a estadíos de grano lechoso (R3). Por otro lado se está culminando la siembra de lotes de segunda ocupación de manera pausada. Hacia la zona Centro-Norte de Santa Fé muchos lotes tempranos continúan con excelentes potenciales de rendimientos. En paralelo se realizaron aplicaciones generalizadas de UAN y Urea en los cuadros tardíos y de segunda ocupación.
En el área central del país se siguen registrando excesos hídricos, que sumados a los eventos de granizo, generan pérdidas parciales de lotes. Hacia las regiones Núcleo Norte y Sur, se están incorporando lotes puntuales sobre los últimos cuadros de trigo cosechados. Los lotes tempranos transitan estadíos reproductivos en buenas condiciones, realizándose aplicaciones puntuales a fin de controlar roya. Sobre la provincia de Córdoba la siembra de maíces tardíos y de segunda ocupación se encuentra en su tramo final. Por otro lado, los cuadros tempranos se encuentran llenando grano, en condiciones hídricas de buenas a regulares.
En el sur del área agrícola nacional se fueron incorporando los últimos lotes de segunda ocupación sobre rastrojos de cebada. Hacia las zonas del Sudeste y Sudoeste de Bs. As.-Sur de La Pampa los cuadros tempranos se encuentran por iniciar floración, mientras que los sembrados las últimas semanas ya transitan estadíos entre V2 y V6. Sobre las zonas del Centro de Bs. As., Norte de La Pampa-Oeste de Bs. As. y la Cuenca del Salado solo restan sembrar lotes puntuales de segunda ocupación. Los cuadros tempranos ya se encuentran entre panojamiento y llenado de granos en buenas condiciones, solo reportándose aplicaciones puntuales para controlar roya.
Girasol
Continúa la recolección de girasol sobre el norte del área agrícola nacional, donde las condiciones climáticas de los últimos quince días permitieron que las labores de trilla cobren mayor fluidez y eleven el progreso de cosecha al 9,4 % de la superficie apta. El rinde medio nacional se ubicó en 18,5 qq/Ha, acumulando un volumen parcial de 210 mTn. En números absolutos, ya se han recolectado más de 100.000 hectáreas calculando un avance quincenal de 6,8 puntos porcentuales y un adelanto en la cosecha en comparación a la campaña previa de 3,5 puntos. Si bien la cosecha de girasol comenzó sólo en las regiones NEA y Centro-Norte de Santa Fe, mientras que en los núcleos girasoleros del sur bonaerense la siembra finalizó semanas atrás, se calcula una primera proyección de producción en 2.300.000 toneladas, sujeta a posibles variaciones durante el transcurso de la cosecha a medida que las labores avancen hacia el centro y sur del territorio nacional. La actual proyección refleja una caída del -8% en comparación al ciclo previo (Campaña 2014/15: 2,5 MTn).
Sobre el NEA, las condiciones climáticas favorables permitieron el avance de las cosechadoras sobre los cuadros tempranos, permitiendo recolectar la mitad de la superficie apta, con rindes promedio que se ubicaron en 19 qq/Ha. Los mismos varían en función de la fecha de implantación de la oleaginosa, ya que los lotes tempranos sufrieron un período prolongado de escasez hídrica durante su desarrollo vegetativo sobre el comienzo de la primavera. En cambio, la condición del cultivo mejora en aquellos lotes incorporados sobre el fin de la ventana óptima de siembra, donde la expectativa de rinde es superior a los cuadros tempranos y no se descarta la posibilidad de que los mismos superen los 20 qq/Ha.
Por otra parte, en el Centro-Norte de Santa Fe, las precipitaciones registradas en las últimas semanas provocaron pérdidas por vuelco de plantas en cuadros que se encontraban próximos a cosecha, y en consecuencia algunos productores se vieron obligados a comenzar de manera anticipada con las tareas de recolección. Los excesos hídricos ocurridos durante el fin de la primavera afectaron a los rendimientos de los cuadros, principalmente en los tardíos, que se ubicaron entre 12 qq/Ha y 19 qq/Ha.
Por último, en el Sudoeste de Buenos Aires-Sur de La Pampa prevalece una condición de humedad y sanidad óptima sobre los cuadros que comenzaron a desarrollar el botón floral, mientras que los más avanzados ya se encuentran en plena floración. A su vez, en las semanas previas a esta publicación se relevaron incorporaciones puntuales de girasol de segunda ocupación sobre cuadros de cebada y trigo, pero las mismas no afectarían nuestra actual proyección de área para la región.
Trigo
La cosecha de trigo continúa desarrollándose de manera normal en la región bonaerense, donde en los últimos quince días los mayores progresos de trilla se registraron sobre las regiones Norte de La Pampa-Oeste de Buenos Aires, Centro de Buenos Aires, Sudeste de Buenos Aires y Cuenca del Salado. Las precipitaciones acumuladas durante los últimos días en gran parte de Buenos Aires interrumpieron de manera parcial las labores de cosecha, sin embargo, se logró recolectar cerca de 2,9 MHa y elevar el avance de trilla a nivel nacional al 87 % de la superficie apta. En paralelo, se registró un progreso quincenal de 18,1 puntos porcentuales y un retraso en la cosecha en comparación al ciclo previo de -8,9 puntos. El rendimiento medio nacional ascendió a 29,6 qq/ha y permitió acumular un volumen parcial cercano a las 8,6 MTn.
Sobre el núcleo triguero del sur bonaerense, donde se concentra más del 24 % de la superficie implantada con el cereal, la cosecha cobró mayor fluidez en los pasados quince días y se obtuvieron rendimientos promedio que se ubicaron por encima de nuestras expectativas iniciales. En consecuencia este incremento en el volumen, explicado principalmente por los rindes superiores a los estimados que aportó la región, permite elevar nuestra proyección de producción a10.100.000 toneladas para la campaña en curso, un 6,3 % superior en comparación a nuestra última publicación y reflejando ahora una caída interanual de -14 % (Campaña 2014/15: 11,75 MTn).
Por otra parte, la cosecha de trigo se dio por finalizada en el Núcleo Sur con rindes que se ubicaron entre los 30 qq/Ha y 42 qq/Ha, logrando una media de 37,7 qq/Ha y un volumen de 787 mTn; restando la recolección de lotes puntuales que se encuentran con problemas de anegamiento. Rendimientos similares se registraron en el Norte de La Pampa-Oeste de Buenos Aires, donde eventos de granizo relevados en la localidad de Pehuajó produjo pérdidas parciales en lotes que se encuentran próximos a cosecha. Por último, en el Sudoeste de Buenos Aires-Sur de La Pampa, el avance de las maquinas se encuentra atrasado en comparación a la campaña previa debido a las precipitaciones de baja intensidad pero alta frecuencia semanal. Los rendimientos son buenos y varían entre 18 qq/Ha y 32 qq/Ha, dependiendo del nivel de tecnología y la fertilización nitrogenada que se aplicó durante el estado de macollaje.
Cebada
La cosecha de cebada con destino grano comercial continúa manteniendo la fluidez alcanzada durante fines de diciembre. Los rendimientos recolectados durante las últimas dos semanas continúan sosteniendo la tendencia alcista y apuntalan una mayor producción de cebada en comparación al ciclo previo. Sumado a esto, nuestro pronóstico climático prevé buen condiciones para la concreción de las tareas de cosecha, lo que ayudaría a reducir las pérdidas de trilla. Bajo este panorama, la cosecha de la campaña 2015/16 acumulará, al finalizar la trilla, un volumen total de 4.300.000 toneladas, un 10 % por encima del promedio productivo de las últimas cinco campañas. (Promedio productivo 2010/11-2014/15: 3,92 MTn).
Las condiciones climáticas sobre el centro y sur de Buenos Aires, donde hoy en día se concentra el 100 % de la superficie no cosechada, fueron propicias para la trilla presentando una baja humedad ambiental y ausencia de precipitaciones. Esto permitió que el avance acumulado de trilla durante los últimos 15 días sea de 32,8 puntos porcentuales, llevando la cosecha total nacional al 73,1 % de la superficie apta. A pesar de haberse registrado un mes corrido de cosecha fluida, la trilla lleva un retraso de 26,9 puntos porcentuales en comparación con la campaña previa, que a esta fecha se encontraba finalizada. Este retraso se debe a demoras en la siembra, al desarrollo lento del cultivo causado por las bajas temperaturas primaverales y a una superficie sembrada durante la actual campaña considerablemente mayor al ciclo previo (Cebada 2014/15: 0,92 MHa; Cebada 2015/16: 1,2 MHa). En números absolutos la superficie cosechada al presente informe alcanza 786.000 Ha y con una productividad promedio de 40,4 qq/Ha, se acumuló un volumen total en chacra de 3.180.000 Tn.
Durante la última semana del año 2015 culminaron las labores de cosecha sobre el Sur de Córdoba, el rendimiento promedio registrado fue de 30 qq/Ha, muy por encima del rendimiento promedio de las últimas campañas, y se acumuló un volumen total cosechado de 12.000 Tn. Por otro lado, finalizaron las labores de cosecha en el Núcleo Sur, con un rendimiento promedio de 39,5 qq/Ha, superior al promedio de las últimas campañas, y con un volumen acumulado en chacra de 194.000 Tn. Sobre los núcleos cebaderos del Sudeste y Sudoeste de Bs. As.-Sur de La Pampa, la cosecha lleva el 65 y el 81 % de avance respectivamente, y los rendimientos promedio son de 45,7 y 31 qq/Ha respectivamente. Ambas regiones núcleo registran promedios generales superiores a los históricos zonales.
«El peor escenario lo atraviesan los productores y el eslabón que se dedica al acopio y al comercio exterior», señalan consultoras.
Un informe de IES Consultores señaló que las ventas de cigarrillos mostraron una caída del 3,3% en paquetes durante el año pasado con respecto a 2014 y las exportaciones sufrieron una fuerte caída al igual que las importaciones.
Así, el informe asegura que el sector tabacalero "continuó arrastrando durante los primeros 10 meses de 2015 la situación de debilidad estructural de los últimos años, que afecta, con mayor intensidad, al segmento primario".
"El peor escenario lo atraviesan los productores y el eslabón que se dedica al acopio y al comercio exterior de tabaco, afectados por el derrumbe en el volumen de exportaciones de tabaco desde 2013 al presente (bajas anuales de 20% en volúmenes), en un contexto de fuertes subas de costos y de atraso cambiario que impacta en la competitividad del sector", aseguró la consultora.
En el caso de la producción de cigarrillos, se exhibió una caída de 8,5% en el mismo período, de acuerdo con la medición Oficial del EMI. Por otro lado, el consumo interno se redujo 3,3% en el acumulado a octubre de 2015, al venderse 1650 millones de paquetes. También preocupa el deterioro en las exportaciones, ya que las ventas externas registraron u$s 205,7 millones, una disminución de 19,1% respecto de igual periodo de 2014.
En declaraciones al diario El Cronista, el director de IES, Alejandro Ovando, dijo que "las perspectivas en 2016 plantean un escenario de estancamiento para el consumo interno de cigarrillos (tras cuatro caídas anuales consecutivas), en línea con el cambio en una demanda que prioriza una vida más saludable y la caída proyectada en los salarios reales".
"El combo de baja en retenciones ya anunciado, sumado a la devaluación se traducirá en una recuperación", finalizó
Ricas en proteínas y minerales, las legumbres no solo contribuyen a cuidar la salud de las personas sino también la del medio ambiente. Sus características, entre las que se incluyen una baja huella ecológica y la mejora de la fertilidad de los suelos, las han convertido en las protagonistas del 2016, el Año Internacional de las Legumbres según la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Estos son los motivos por los que lentejas, frijoles y otros cientos de cultivos han recibido este honor.
Las legumbres son ricas en nutrientes y una gran fuente de proteínas y fibra. “Su contenido en proteínas es mucho más alto que el del maíz, el trigo o el arroz. La combinación de legumbres con cereales aporta una fuente de proteínas sumamente completa, comparable a la proteína animal”, explica en un vídeo de la FAO Marcela Villareal, Directora de la Oficina para Asociaciones, Promoción y Desarrollo de Capacidades de la organización.
Son también ricas en minerales (hierro, magnesio, potasio, fósforo, zinc) y vitaminas del grupo B (tiamina, riboflavina, niacina, B6 y ácido fólico) y tienen un bajo contenido en grasa y nada de colesterol.
Además, un estudio liderado por la Universidad de Manitoba (Canadá) indica que comerlas regularmente puede ayudar también a controlar y combatir la obesidad. “Tienen una serie de aportes importantes para la salud. Ayudan a manejar el nivel de azúcar en sangre, por lo que son un apoyo en cuanto al colesterol y la diabetes”, concreta Villareal.
Un atributo importante de las legumbres es su capacidad de fijar el nitrógeno biológicamente. Estas plantas, en simbiosis con ciertos tipos de bacterias (como Rhizobium, Bradyrhizobium), son capaces de convertir el nitrógeno atmosférico en compuestos de nitrógeno que pueden ser utilizados por las plantas en crecimiento, lo que mejora la fertilidad del suelo.
La FAO ha calculado que las leguminosas pueden fijar entre 72 y 350 kg de nitrógeno por hectárea y año. Además, algunas especies son capaces de liberar fósforo en el suelo.
“El nitrógeno y los fósforos son importantes nutrientes para las plantas en crecimiento. La habilidad de generar de manera natural estos fertilizantes hace que los granjeros no tengan que usar químicos”, explica a Sinc Teodardo Calles, Oficial Agrónomo de la FAO.
"Son también un cultivo que permite la diversificación. Si se incluyen en la rotación de cultivos interrumpen los ciclos de insectos y permiten continuar la producción futura en la misma parcela de tierra”, añade el experto.
En comparación con otros cultivos, las legumbres tienen una huella reducida de desperdicio alimentario, es decir, se desperdicia una parte muy pequeña de los cultivos, como se ve en la siguiente gráfica.
Según la Plataforma Técnica del G20 sobre la medición y reducción de pérdidas y desperdicio de alimentos, la contribución de las legumbres al desperdicio total de alimentos es baja en todas las regiones, lo que las convierte en una fuente ecológica de nutrientes.
A ello contribuye que puedan emplearse para el autoconsumo o como cultivos comerciales y que los residuos de los cultivos de leguminosas de grano puedan utilizarse potencialmente como forraje animal.
Las especies de legumbres tienen una amplia diversidad genética, que permite que se puedan seleccionar o desarrollar variedades mejoradas. Esto es particularmente importante para la adaptación al cambio climático, debido a que de esta amplia diversidad pueden obtenerse más variedades resistentes al clima.
“Los científicos del Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT) en Colombia trabajan actualmente en el desarrollo de legumbres que puedan crecer a 4 o 5 grados más de la temperatura habitual. Es una manera de intentar adaptarse a los efectos del cambio climático, que hace que vayan aumentando las temperaturas”, afirma Calles.
El ingeniero agrónomo señala que al reducir la dependencia de los fertilizantes sintéticos, gracias a la producción natural de nitrógeno y fósforo, se reduce también indirectamente la emisión de gases invernadero, que contribuyen al calentamiento global.
“Las legumbres fijan más el carbono que otros cultivos como el maíz o el trigo, lo que también ayuda a la mitigación”, concreta el experto de la FAO.
Además de ofrecer un suministro de alimentos de larga conservación, los cultivos leguminosos pueden aportar ingresos adicionales a los productores al venderse y comercializarse. Las legumbres son cultivos de alto valor y por lo general alcanzan precios de 2 a 3 veces más altos que los cereales.
“Las legumbres son muy versátiles y pueden crecer en climas muy adversos. Si un agricultor tiene un cultivo de legumbres, posee un cultivo de alto valor nutritivo que, además de consumir, puede vender fácilmente o almacenar y esperar a que suba su precio”, explica Calles.
“Introducirlas en las rotaciones de cultivos puede ayudar también a los agricultores locales. Si solo tienen una planta y esa falla no tienen qué vender ni qué comer, así que hay que fomentar su cultivo”, concluye el experto.
Como explica la FAO en su página web, una de las ventajas de las legumbres es que se pueden almacenar durante meses sin perder su elevado valor nutritivo. Además, con ellas se cocinan deliciosos platos en todo el mundo, por lo que son un elemento básico de muchas dietas. En la página de la FAO se describen recetas de cocina con legumbres de todo el planeta.
Según la FAO, la producción de legumbres está muy concentrada. La India, donde estos cultivos son una fuente importante de proteínas para una población mayoritariamente vegetariana, es el mayor productor mundial, con una cuarta parte de la producción global en 2013.
Canadá es el mayor exportador de leguminosas con 6,2 millones de toneladas de legumbres (principalmente guisantes) en 2013, seguido de Australia (1,7 millones de toneladas), Myanmar (1,2 millones de toneladas), Estados Unidos (1,1 millones de toneladas) y China (800 000 toneladas). A pesar de ser el mayor productor de legumbres, India es también el país que más las importa: es el destino principal de una cuarta parte de las importaciones de las legumbres mundiales, seguido de la Unión Europea, China, Pakistán y Egipto.
La FAO espera que el comercio internacional de legumbres continúe creciendo. Sin embargo, los obstáculos a la productividad en las regiones en desarrollo pueden no superarse. Debido a esto, la organización cree que muchos países en desarrollo continuarán dependiendo de las importaciones para satisfacer sus necesidades, una situación que pretenden combatir.
La BBC Mundo analiza que hay al menos tres poderosas razones para creer que el fenómeno de El Niño actual será tan «grande y poderoso» como el considerado peor de la historia, el de 1997 y 1998.
Indicadores relacionados a las altas temperaturas de la superficie oceánica, las altísimas temperaturas registradas en el hemisferio norte y también que este año "El Niño no muestra signos de retroceder", según la imágenes satelitales de las que dispone la NASA.
Por todo esto, la agencia espacial estadounidense considera el de este 2015-2016 comparable a lo que muchos llamaron el "fenómeno monstruoso" de hace 18 años.
El Niño también se asocia a sequías al otro lado del Pacífico, como en Australia.
"No hay duda, son muy similares. Los fenómenos de 1982-1983 y 1997-1998 fueron los de mayor impacto en el anterior siglo y en muchas maneras parece que ahora vemos una repetición",explicó a BBC Mundo el experto de la NASA William Patzert.
El investigador, especialista en análisis de fenómenos climáticos relacionados a la circulación oceánica y el aire, añadió que en esta ocasión "es casi un hecho que los impactos serán enormes".
1. Océanos crecidos
Alturas muy superiores a los usuales en el nivel del oceáno Pacífico son un indicador de que existe una gruesa capa de agua caliente.
En ambos mapas, generados por satélite, se ve "el patrón clásico" del fenómeno cuando ya está casi o completamente desarrollado.
La NASA calificó de "sorprendente" a la similitud en las anomalías de altura registradas en diciembre de 1997 y 2015.
A la izquierda están las anomalías en la altura de la superficie oceánica registradas por el satélite TOPEX/Poseidon en 1997, mientras que a la derecha se puede ver el registro hecho por su sucesor, el Jason-2, hace unos días. La NASA calificó el parecido como "sorprendente".
Lo que se ve en los gráficos son los niveles inusualmente altos en el oceáno Pacífico a la altura de la línea del Ecuador.
El agua caliente y tibia que se ha acumulado en la zona es lo que atrae los nubarrones y las tormentas que ya comenzaron a producirse en parte de América Latina, fundamentalmente en países por debajo la línea del Ecuador.
Otra consecuencia de esto es el bajo nivel de lluvias en el sudeste asiático, lo cual contribuyó a la multiplicación de grandes incendios que han cubierto de humo a la región desde hace unas semanas.
El calor en la región del Pacífico en 1997 fue uno de los fenómenos climáticos que generó inundaciones vistas pocas veces antes en países como Bolivia, Paraguay, Perú, Argentina y Brasil en aquel año y el siguiente.
Las similitudes en la temperatura oceánica en ambos periodos también tiene notables parecidos.
La acumulación de calor en los mares atrae nubes y multiplica las tormentas, como sucedió en América Latina en 1997 y sucede en la actualidad.
2. No disminuye
El Niño es un fenómeno natural que ocurre cada dos a siete años cuando las aguas cálidas de la región central del océano Pacífico se expande hacia el este, acercándose a las costas de América.
Normalmente alcanza su momento más agudo a finales de año pero sus efectos se sienten a lo largo de la primavera del hemisferio norte y pueden durar hasta los 12 meses siguientes.
Sin embargo, como señala la NASA, el fenómeno de este año no está mostrando signos de disiparse.
Esa es "la firma de un gran y poderoso El Niño", explica la NASA.
Las inundaciones en la provincia argentina de Entre Ríos también se han asociado a El Niño.
3. Altas temperaturas
Patzert explicó a BBC Mundo que el calentamiento global que actualmente atraviesa el planeta es un factor nuevo que influye en los efectos y la naturaleza del fenómeno de El Niño.
"El planeta está más caliente ahora, eso es un hecho importante. Un planeta más caliente genera consecuencias más peligrosas, eventos más extremos", precisó el analista de la NASA.
Numerosos estudios señalaron que el cambio climático puede agudizar temperaturas extremas en periodos como el fenómeno de El Niño o La Niña.
Patzert precisó que los efectos del fenómeno de El Niño se sentirán en Estados Unidos entre enero y marzo.
Este año se están registrando temperaturas mucho más altas de lo habitual en el hemisferio norte.
El día de Navidad, en Francia, se registró un récord histórico sólo por debajo del de 1997.
E incluso en el Polo Norte, donde este 30 de diciembre se estima que la temperatura ha estado por encima de los 0 grados Celsius, cuando lo normal son -25 ºC.
En contraste, en México, El Niño parece el responsable de unas inusuales tormentas que han cubierto de nieve el norte del país. Hay nieve en partes de Sonora por primera vez en 33 años.
En Sudamérica y Centroamérica, señala el investigador, los efectos ya se han visto con las grandes inundaciones de las últimas semanas y se prolongarán al menos tres meses más.
No todo son malas noticias, resalta Patzert.
El Niño surge de la expansión de las aguas cálidas del centro de Pacífico.
El científico señaló que a pesar de los pronósiticos, existe mayor infraestructura y avances científicos para tomar previsiones cada vez mejores ante la llegada del fenómeno climático.
Sin embargo, lo más probable es que las consecuencias de El Niño se prolongarán durante la mayor parte del próximo año en forma de inundaciones, epidemias o sequía prolongada. Fundamentalmente en Sudamérica.
Seguramente te estés preguntando qué son las granjas verticales. Esta nueva forma de la agricultura permite cultivar plantas en el interior de los edificios de varios pisos o rascacielos. Así, las edificaciones funcionan como invernaderos de gran dimensión, utilizando tecnologías como la hidroponía para cultivar todo tipo de plantas.
El concepto de las granjas verticales fue desarrollado por el biólogo Dickson Despommier en 1999, aunque existen antecedentes de una visión similar en 1979. La atención al respecto de este concepto llegó en 2007, cuando Lisa Chamberlin publicó un artículo en New York Magazine, provocando con ello que diversos medios alrededor del mundo cubrieran el tema.
Hoy en día existen varias ciudades que están estudiando la construcción de rascacielos con granjas verticales, haciendo parecer que pueden representar el futuro de la agricultura.
Recientes estudios establecen que en los años próximos, la mayoría de la población vivirá en zonas urbanas y la población mundial aumentará con unos 3 mil millones de personas. La propuesta de Dickson Despommier es entonces la solución más viable para los problemas de escasez de tierra que se presentarán entonces, así como la deforestación y contaminación ambiental generada por la sobre población.
Urban Skyfarm es la empresa que se dedica al desarrollo de este tipo de proyectos, planteando la utilización de energía renovable, producida por energía solar y eólica, tanto para el proceso de producción como para el transporte y distribución.
Uno de los primeros proyectos de dicha empresa es en el centro de Seoul, donde se planea implementar una granja vertical, ya que es un lugar ideal para la producción y distribución de alimentos locales. Con ello se aprovecharán los sistemas de hidroponía para sustituir las extensiones basadas en tierra, pudiendo así producir los mismos alimentos de una forma más eficiente y saludable, debido a que se cuenta con un ambiente controlado.
Al elevar la producción de alimentos hacia el cielo, la vegetación tiene una mayor exposición a la luz natural y al aire fresco. Cuando se encuentran al nivel del piso, las plantas tienen la limitante de la sombra generada por las estructuras. Los edificios imitan entonces a un árbol, brindando ventajas en las condiciones de luz para las actividades de la granja.
Con las granjas verticales se crean pequeños ecosistemas que tienen el equilibrio necesario para que los componentes de las plantas tengan las características adecuadas en las diferentes condiciones de agricultura. Con ello se satisface la necesidad de las comunidades urbanas, aprovechando todo aquello que podría haber sido una desventaja.
Las características y condiciones agroecológicas aptas para el cultivo y desarrollo de Yerba Mate en Argentina se encuentran principalmente en las provincias de Corrientes y Misiones.
Redacción Hora 25 Rural
Originariamente la yerba mate fue utilizada por los indios guaraníes, que habitaban la mesopotamia y el noreste de Argentina, el Paraguay, y regiones aledañas de Uruguay y Brasil. La yerba mate presenta un elevado índice de consumo doméstico, y genera ingresos por ventas al exterior.
La yerba mate se obtiene de una especie arbórea cuya dispersión geográfica natural abarca los países de Argentina, Brasil y Paraguay. Su consumo en esos tres países y en Uruguay es tradicional. En Argentina es consumida a toda hora, tanto en el hogar como en ámbitos laborales y educativos generalmente en forma compartida. Es considerada como una bebida habitual, por lo cual está incluida en la Canasta Básica de Alimentos (INDEC) en una cantidad de 600 grs. mensuales.
El cultivo de yerba mate moviliza a los sectores productivo, industrial y comercial, y es un cultivo estratégico desde el punto de vista de la ocupación de mano de obra.
Comercio exterior argentino
En el mundo se producen anualmente alrededor de 400.000 toneladas de yerba mate canchada, siendo lider Argentina con aproximadamente un 67%, seguida por Brasil con el 30%.
Durante el año 2013 se exportaron 33.535 toneladas de yerba mate a un valor promedio de exportación por tonelada de U$S2.300; lo que muestra un crecimiento sostenido del mismo que para el año 2010 se encontraba en el orden de los U$S 1.102,7 por tonelada.
Las importaciones, si bien son poco significativas, alcanzaron en el 2013 las 96 toneladas, viendo también incrementados los valores CIF de las mismas a U$S 2.630 la tonelada. El valor promedio del 2010 era de U$S 2.161,67 la tonelada.
Mercado interno
Este cultivo reviste particular importancia a nivel regional, principalmente para la provincia de Misiones, ya que concentra más del 90% de la producción y de la superficie cultivada de yerba mate del país. El sector moviliza a la producción, la industria, el comercio, pero es estratégico desde el punto de vista de la ocupación de mano de obra del desarrollo regional.
Del total de productores, casi el 76% corresponden a plantaciones con menos de 10 Has. (pequeños productores).
Durante el año 2013 se vendieron al mercado interno 257.837.338 Kg. de yerba mate y teniendo en cuenta el precio de la yerba mate elaborada a salida de molino en $26,60 por Kg, podemos estimar que el volumen negociado total podría ascender a los $6.858,5 millones; a su vez, el consumo promedio de yerba molida por persona por año es de 6,2 Kg.
Siria, el principal mercado destino en el mundo árabe
La demanda de Yerba Mate en Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay es relativamente estable, sin embargo, en los últimos años su consumo se ha extendido a otros destinos internacionales, siendo los principales Siria, Chile, Estados Unidos, Japón, Líbano y España.
Actualmente se procura expandir su consumo a diversos países, así como ampliar sus usos, sumando al de infusión, la utilización de sus principios activos con fines medicinales.
Su consumo como infusión se ha difundido ampliamente, transformándose en una arraigada costumbre para millones de personas de todos los niveles socio-económicos de las mencionadas naciones sudamericanas, y de algunos países árabes en la que fue introducida a principios del siglo pasado.
La introducción del producto en este lejano país, se inició con la gran inmigración siria que se registró entre los años 1850 y 1860. Estos inmigrantes se arraigaron en todo nuestro territorio y con los años se acostumbraron a tomar mate. Cuando muchos de ellos regresaron a sus tierras, llevaron consigo esta costumbre. Compartieron la infusión con sus parientes y amigos, y con el paso del tiempo los sirios se convirtieron en consumidores habituales de mate. Toman esta infusión de la misma forma que es tradicional entre nosotros –empleando mate y bombilla–, pero cada participante de una reunión tiene su mate, su bombilla y un paquete de yerba de generalmente 1/4 kg, o bien de 1/2 kg, y se comparte, a lo sumo, el agua caliente.
Para los productores de yerba mate, el mundo árabe abre posibilidades de exportación sumamente interesantes, ya que, desde hace varios años, Siria se ha mantenido como el mayor mercado exterior de la yerba mate argentina. Durante 2004, por ejemplo, importó un total de 19.882 toneladas, de las cuales el 95% tuvo a Argentina como origen.
Superficies cultivadas según el INYM
En un informe del Sector Yerbatero Argentino de 2014, se indica que la superficie cultivada es de 212.084 Ha., de las cuales el 90% corresponde a Misiones y el 10% restante a la provincia de Corrientes. Según un artículo del 18 de agosto de 2015, publicado por Noticias de Misiones, el relevamiento aerofotogramétrico de plantaciones encargado por el INYM determinó que el cultivo de yerba mate en nuestro país abarca una superficie de 165.200 hectáreas, de las cuales 144.014 están localizadas en la provincia de Misiones y 21.186 hectáreas en el nordeste de Corrientes.
«Es muy importante saber qué tenemos y en qué estado de salud se encuentran las plantaciones, los suelos; conocer cuántas hectáreas de nuevas plantaciones existen”, destacó el presidente del Directorio del INYM, el ingeniero agrónomo Luis Prietto. “Esto –añadió- nos va a permitir hacer una planificación estratégica respecto al consumo dentro y fuera del país, porque estamos desarrollando tareas de promoción y necesitábamos conocer el potencial productivo que podemos ofrecer a los consumidores».
Los datos preliminares habían sido presentados a fines de mayo, en la sede del INYM y con la presencia del Ministro del Agro de Misiones, José Garay. La semana pasada se realizó una presentación similar en el Ministerio de la Producción de Corrientes y estuvo a cargo de la empresa que llevó adelante el relevamiento. “Estamos concluyendo un arduo trabajo que insumió un año y medio. Y los datos indican que la región productora de yerba mate cuenta con 165.200 hectáreas: 21.186 hectáreas en Corrientes y 144.014 hectáreas en Misiones”, precisó el ingeniero forestal Oscar Gauto, de la empresa Alta Territorial.
El profesional añadió que este relevamiento también permite evaluar el estado de las plantaciones (densidad, porcentaje de fallas, manejo), determinar las cuencas e incluso cruzar información para determinar la tenencia de los yerbales. “Creo que entre lo más importante se destaca que, en el futuro, esta información nos permitirá desarrollar modelos de producción para hacer pronósticos de cosecha en cada año”, subrayó Gauto.
Por su parte, el titular de la cartera productiva de Corrientes hizo hincapié en que este trabajo cierra el círculo de información necesaria para la planificación en la actividad yerbatera. “A nosotros nos gustan los números y saber dónde estamos parados para definir las política públicas, y ésta es una herramienta importante. Estamos en el buen camino y en el tema yerba mate existe integración por lo cual siempre vamos trabajar en conjunto con la provincia de Misiones”, sostuvo el ingeniero agrónomo Jorge Vara.
«Una radiografía de la producción»
Para dirigentes que representan a los productores en el INYM, este relevamiento era una materia pendiente, ya que lo habían considerado como una de las prioridades al momento de la confección del Plan Estratégico. “Cuando participamos de los talleres para el Plan Estratégico desde el sector de la producción surgió este tipo de necesidades respecto a los datos de plantaciones”, recordó Nelson Dalcolmo, productor yerbatero de Corrientes y director del INYM. Como ejemplo de la información obtenida comentó que el relevamiento determinó que alrededor del 30% de los yerbales está compuesto por plantaciones que tienen entre 50 y 60 años de edad.
Para el dirigente agrícola Enrique Kuszko, director del INYM por la producción, el relevamiento “es una radiografía de la producción” que permitirá a los agricultores “corregir algunos errores que podamos haber cometido y conocer con certeza la oferta de materia prima”. En ese sentido consideró que el trabajo arrojó datos que son fundamentales, no solamente para el sector yerbatero, sino también para los gobiernos. “En casos de desastres meteorológicos, por ejemplo, se puede contar con una idea precisa del impacto en las plantaciones”, señaló Kuszko, quien finalmente afirmó que “desde la creación del INYM estamos trabajando mejor en contar con herramientas para saber dónde estamos parados y conocer cuál es la oferta de materia prima”
FUENTES CONSULTADAS:
INDEC – FAO - Instituto Nacional de a Yerba Mate (INYM) - Cámara de Molineros de Yerba Mate de la Zona Productora (CMYMZP) - Código Alimentario Argentino -Cámara de Comercio Argentino Árabe - Relevamiento Yerbatero 2001 - Gobierno de la Provincia de Misiones - Dirección General de Yerba Mate y Té, Gobierno de la Provincia de Misiones - Estimaciones agrícolas, SAGPyA - The Healing Power of Rainforest Herbs. Leslie Taylor - Asociación Argentina de Fitomedicina - Información Socioeconómica Agencia de Desarrollo de Inversiones (ADI) - Diario El País, Montevideo, Uruguay - Dirección Nacional de Programación Económica Regional, Ministerio de Economía y Producción, Argentina - Material compilado y revisado por la educadora argentina Nidia Cobiella - Dirección de Industria Alimentaria SAGPyA.